¿Por qué decidí salir del anonimato?

En octubre del año 2017 me invitaron a impartir una conferencia sobre Marca Personal. Yo era ejecutiva de mi firma de consultoría de comunicación estratégica y producía grandes eventos.

Me dediqué en cuerpo y alma durante 2 meses a prepararme y a crear un contenido que fuera valioso para los 200 estudiantes que iban a ir a verme. Le agregué efectos especiales y esa experiencia me hizo reconsiderar que no podía limitar mis talentos, que me los había dado Dios, y que eran de valor para otros que venían subiendo.

Luego de estar arriba de ese escenario durante una hora completa reafirmé que mi gran pasión es comunicar. Y decidí dejarlo todo para empezar de nuevo.  A pesar de que fue un modelo de negocio innovador en su momento de gestación, pues en mi ciudad no existía un modelo similar, llegó un momento que me sentía como una empleada más de cualquier empresa a pesar de ser única dueña de mi negocio.

Mis por qué Fueron los siguientes:

  1. Tenía 12 años en el mercado haciendo exactamente lo mismo.

Primero como empleada en una empresa y luego como profesional independiente. Sentía la necesidad de un cambio en mi vida. De reinventarme, de diseñar una propuesta diferente, innovadora, que marcara una tendencia. Lo que tenía el mismo discurso en diferentes escenarios. Yo quería algo nuevo.

  1. Estaba trabajando la misma cantidad de horas que si estuviera en la empresa como empleada.

Yo creo que incluso hasta más. Porque al ser mi negocio y yo ser apegada a la excelencia estaba casi 12 horas al día trabajando. No tenía descanso y eso me estaba agotando.

  1. Mis intereses habían cambiado.

Había entrado en otra etapa de mi vida. Recién cumpliendo 29, donde llegan todas las preguntas existenciales, los para qué, el propósito de vida, la misión, lo que viniste hacer en el mundo. Esa etapa de tu vida en la que quieres hacer lo que decidas hacer y no lo que otro te mande hacer. A pesar de tener mi negocio, mis clientes impactaban mi felicidad, mi agenda, mis horarios, mi tiempo. Controlaban hasta lo que publicaba en mis redes. Empecé a sentir la necesidad de transcender, de lograr más y con más impacto. Lo que quería era inspirar a mucha gente a lograr lo que ya yo había logrado.

  1. Ese modelo de negocio no encajaba en mi estilo de vida.

Los eventos se realizaban los fines de semana y yo ya tenía dos niños pequeños que demandaban mucho tiempo de mí. Las asesorías se convirtieron casi en que yo estuviera como una empleada más de las empresas, porque no entendían el concepto de asesoría, lo que perseguían era verme a mí allá porque les daba resultados.

Entonces decidí reinventarme y salir del anonimato.

Dice William Barcley que hay dos días extraordinarios en la vida de una persona: el día en que nacemos y el día en que descubrimos por qué. A esto yo le agrego el día en que descubrimos por qué y se lo contamos a mundo.

Consultora de Branding & Negocios Experta en Marca Personal y Comercial Speaker & Fundadora de @emprendetubranding